No sólo para bañarse, también para flotar.
Duravit explora con Nahho una nueva cultura del baño, la «flotación». Nahho es el antiguo nombre utilizado para las canoas, y ahora se convierte en sinónimo de flotar, dejarse llevar por el agua, disfrutar de la sensación de ingravidez y conseguir una total relajación. Para ello, el requisito principal es una posición totalmente extendida. Nos ayuda a relajarnos el cojín cervical regulable en altura y opcional «Buschmann», inspirado en un modelo clásico de Etiopía. También se ha tratado de lograr la relajación visual: para ello los elementos técnicos como los grifos, la cascada de agua que va llenando la bañera o la iluminación indirecta opcional están ocultos debajo de una tapa en el mueble de color blanco o grafito mate. Algunos elementos adicionales son el sistema Durapearl y un módulo de sonido.